Durante los meses siguientes todo salió más o menos bien en referencia a la misión que Lucius le había puesto a Lily. Ella se hizo bastante amiga de Remus Lupin y gracias a él se enteraba de varias cosas sobre ellos, que se estaban empezando a hacer llamar "Merodeadores". La única pega era que Remus enfermaba todos los meses y pasaba unos días ausente del colegio, y ahí era cuando ella tenía más problemas para enterarse de cosas.
La relación con Narcisa Black no es que fuera muy buena, ella siempre la miraba con expresión de autosuficiencia y la despreciaba cuando según ella, sus informes no eran buenos.
Todo lo contrario la ocurría con Lucius. Se citaban una vez al mes más o menos para comprobar los progresos de la investigación y él siempre tenía palabras bonitas y halagos para ella, cosa que hacía que Narcisa la odiase más aun si cabía. A Severus le pasaba lo mismo, pero su odio se concentraba en su líder, en Lucius.
Severus también pasó todo ese tiempo observando a Narcisa para que no pudiera hacerle nada malo a Lily. La espiaba en la sala común de Slytherin, sobretodo cuando la veía hablar con su hermana Bellatrix, ya que esa chica era un peligro para cualquiera y no iba a permitir que Lily probase de lo que era capaz.
Y así, entre todos esos seguimientos llegaron las vacaciones de Navidad.
Severus y Lily no se querían separar, sobretodo Severus, con lo cual decidieron entre sus padres que ya que Lily había pasado el verano en casa de Severus, ahora lo hicieran al revés, y como Eileen estaba sola en casa (el padre seguía sin dar señales de vida) iría a pasar el día de Navidad allí.
Pero un par de días antes de irse Severus recibió una citación privada de Lucius para verse antes de que se fuesen a sus respectivas casas. La cita era en una antigua sala del quinto piso, cerca del aula de Defensa Contra las Artes Oscuras, unas pocas horas antes de que el tren partiese hacia sus hogares.
"¿Que me querrá decir ahora?" Pensó Severus desconcertado. La semana anterior habían tenido la última reunión antes de las vacaciones y todos los puntos de la misma habían quedado aclarados al finalizar. "Quizá quiere que prepare algo durante mis vacaciones. Pues si es eso lo voy a tener difícil".
Al llegar a la puerta la abrió con cuidado y allí estaba ya Lucius, mirando por la ventana con aire distraído. Severus carraspeó y Lucius se da la vuelta.
-Ah, ya has llegado, - dijo Lucius mientras los dos tomaban asiento, - no te entretendré mucho rato.
-Si, será lo mejor, porque aun no acabé de organizar mis cosas en el baúl y no queda mucho tiempo.
-Si, si, tranquilo, sólo quería darte unas pequeñas, uhm, ¿cómo llamarlas? Recomendaciones.
-¿Recomendaciones? ¿Acerca de qué Lucius?
Severus estaba algo receloso por la manera en que el chico había dicho esa frase, como más bien que unas recomendaciones fueran unas órdenes que más le valía cumplir.
-Bueno, me he enterado por casualidad de que vas a pasar las vacaciones de Navidad con Lily, en su casa, rodeado de muggles, ¿estoy en lo cierto?
-Si, eso es lo que haré.
-Pues la primera de mis recomendaciones es que no te relaciones con ningún otro muggle que no sean los padres de Lily o su hermana.
-Bueno, eso ya lo tenía pensado.
-Así me gusta, que pienses de esa forma. Otra recomendación será que me escribas si notas algo extraño en Lily, algo que pueda echar a perder nuestros planes.
-No creo que sea necesaria tal cosa.
-Yo tampoco, realmente esa chica para ser una sangre sucia Gryffindor es bastante inteligente y sabe lo que la conviene.
La furia empezó a llegar a la cabeza de Severus, se estaba enfadando mucho.
-¿Alguna cosa más, Lucius?
-Si, la última y más importante. Sé que esto te puede parecer extraño, pero ciertamente Lily me gusta, hay varios años de diferencia, y si, es una sangre sucia, pero es tan encantadora que todo eso pasa a segundo plano cuando la veo. Así que mi última recomendación es que me vayas preparando el terreno durante estos días, dila cosas agradables sobre mí, cosas de esas que las gusta escuchar a las chicas, que si soy muy sensible y bla, bla, bla.
-¿Y por qué iba yo a tener que hacer eso?
-Porque si no, querido Severus, les contaré a todos que te has enamorado de una sangre sucia inmunda, ¿o crees que no me di cuenta?
-Podría hacer yo lo mismo.
-Si, podrías, pero todos me creerían a mí, no te conviene.
Y dicho esto Lucius se levantó y abandonó la sala dejando a Severus sumido en profundos y enfermizos pensamientos.
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