El líder miró despectivamente a los integrantes nuevos del club. Su presencia era, ¿grandiosa quizá? A Severus le recordó irremediablemente a su padre, y empezó a desear no haber ido nunca allí, justo en ese momento Lucius Malfoy habló:
-Querida Bella, - dijo con una voz fría que arrastraba las palabras - pasa lista, no vaya a ser que alguien se haya escabullido.
-Sin problemas Lucius. - Bellatrix se puso de pie y sacó un pergamino de donde empezó a recitar los nombres.
Eran demasiados, quizá más de los que en un primer momento hubiera pensado y no se quedó con prácticamente ningún nombre, su cabeza volaba lejos de allí, evocando recuerdos de su cruel padre mientras escrutaba con la mirada al chico rubio que tenía delante, esa expresión de suficiencia y altanería que tanto odiaba. La verdad es que el chico era atractivo, no lo iba a negar, al menos era un punto a su favor, pero sus fríos ojos grises delataban su maldad.
La chica seguía diciendo nombres y al llegar a uno se paró, soltó una risita tonta y finalmente dijo:
-Rodolphus Lestrange.
El chico la miró sonriendo y ella le guiñó un ojo descaradamente. Igual eran novios, bueno, a mi eso no me importa, yo lo que quiero es salir de aquí y no volver.
Bellatrix pronunció su nombre, levantó tímidamente la mano y sintió esos ojos grises clavarse en él, agachó la cabeza y esperó a que continuara nombrando a los presentes. Cuando terminó volvió a sentarse y Lucius comenzó a hablar.
-Vaya, parece que tenemos alguna falta. - Comentó mientras miraba un anillo de oro que llevaba en su mano derecha - Bueno, ya saben que tendrán un castigo a no ser que me den una buena explicación. En fin, empecemos a hablar.
Como ya os dije en la reunión anterior mi padre, Abraxas Malfoy, me ha contado que no tardando mucho se empezará a alzar una fuerza, una fuerza que ninguno de vosotros os imagináis, el mago más poderoso de todos los tiempos, y no hablo del pazguato del director obviamente, creará un ejército de magos decentes de sangre limpia, para acabar con esa bazofia de muggles de sangre podrida. Espero que a ninguno de vosotros se os ocurra decir nada de esto fuera de aquí porque recibiréis un serio correctivo por mi parte, y no hablo en broma mocosos.
Miró atentamente a todos mientras un escalofrío recorría la sala. Después de esta breve pausa continuó.
-Pero bueno, de momento eso ahora es un tema que no nos alcanza, así que vamos a lo que realmente importa, intentar limpiar el colegio de mugrientos sangre sucia.
Bellatrix Black tocó el brazo de Lucius y le pidió permiso para hablar, él se lo concedió.
-Bueno, - empezó a hablar la muchacha - como todas las semanas en las que tenemos nuevos reclutas los he estado observando, y he descubierto que un pequeño mocoso aquí presente mantiene una buena relación con unos gryffindors de dudosa ascendencia mágica.
Severus no sabía hacia donde mirar, ese era él, de eso estaba seguro, ningún Slytherin más mantenía relación con los Gryffindors.
-¿Cómo? - Preguntó Lucius con cara asombrada.
-Si, Lucius, si. - Contestó Bellatrix con una sonrisa despectiva - Quizá el pequeño Severus Snape nos deba una explicación, ¿no?
Todos volvieron la cara hacia Severus que estaba rojo como un tomate.
-¿Y bien? - Inquirió el rubio.
La mente de Severus empezó a maquinar como solo aquellas veces había maquinado para librarse de uno de los crueles castigos de su padre, algo le decía que el castigo de ese chico podría ser aún peor.
-Ehh… Bueno… - Empezó Severus a hablar sin saber muy bien lo que iba a decir, hasta que se le ocurrió una idea - Pues yo lo hago para observarles de cerca y saber todo lo que hacen y después poderlo contar aquí.
-Vaya, eso está muy bien, pensando de esa manera llegarás muy lejos en este club mocoso.
Se había librado por los pelos, al menos eso pensaba él. Sonrió y empezó a mirar sus zapatos.
-Bueno, - Prosiguió Lucius - lo que más nos conviene es observar minuciosamente ese pequeño grupo de inútiles de Potter, Black, Lupin y Pettigrew. Pero eso ya lo hablaremos, se nos ha ido el tiempo de las manos. Podéis retiraros. Por cierto Snape, espero tus informes con impaciencia, no puedes perderte ninguna sesión del club a no ser que quieras que consigamos que te expulsen de Howgarts, ¿entendido? Y haremos investigaciones para cotejar esa historia que contaste sobre tu padre español.
-Si. - Dijo Severus maldiciendo su mala suerte.
Salió rápidamente del aula y se dirigió hacia la lechucería para escribir una carta a su madre, al menos que no se enterasen de que él no es un sangre limpia completamente, de lo demás ya se encargaría al día siguiente.
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Hola
ResponderEliminarEstuve impaciente el mes pasado porque no había entradas nuevas cada vez que abría mi perfil del blogger.
Llegué a temer que abandonaras el proyecto que pone luz y maravilla a muchos de los admiradores y sobre todo a los lectores de Harry Potter.
Este blog es seguido por varios amigos y todos coincidimos en que es muy bueno y todas las tramas están perfectamente hilvanadas
b´ssssoooos